LA AGONÍA DEL MAR MENOR

El sitio de mi recreo

Pocas veces sale Murcia en las noticias y mucho menos Cartagena, su municipio más antiguo de la región.

El mar Menor, es una gran albufera natural salada al que todo el mundo reconoce más por La Manga, es muy extenso, en el hay muchas playas preciosas que pertenecen a Cartagena (Región de Murcia) y Alicante.

Hace ya muchos años que los vecinos de Cartagena y aquellos que amamos a el Mar Menor, damos la voz de alarma por las malas condiciones de éste. Pero los intereses de aquellas empresas que vierten sus vertidos a las aguas, y los políticos incompetentes o corruptos, tal vez las dos cosas, me da igual, han dado lugar a esta situación grotesca que vivimos en los últimos días.

Esta imagen es el resultado de las ultimas inundaciones del 28 de octubre, el agua de las lluvias torrenciales llegaron al mar y al mezclarse con el agua ya enferma de la laguna dio como consecuencia la falta de oxígeno, causa de las muerte de miles de peces y del ecosistema entero.

Y yo que en mis bajones de ánimo, cuando mi depresión crónica aparece y me siento perdida, me voy al pequeño apartamento familiar que tenemos en La Manga. Allí, las puesta de sol, los largos paseos con los pies metidos en la orilla, los ratos sentada en la arena mirando al mar, es una de mis mejores medicinas.

Mi gran Mar Menor, agoniza, y lo peor de todo, nadie tiene la solución para salvarlo de ésta muerte anunciada, ni los políticos, ni los científicos y mucho menos las empresas que ha día de hoy siguen vertiendo “clandestinamente” sus vertidos al mar.

Y lo peor es que aún hay quien lo niega, nos cargamos el planeta, es una evidencia, pero no nos preocupa lo más mínimo, solo lo que cuesta su recuperación.

No puedo ver las fotos, es como asistir a la agonía de un enfermo terminal, esa sensación de impotencia. Hace años había hasta caballitos de mar, ahora es una laguna mortecina, de color gris verdoso.

Hagamos algo, es nuestra propia supervivencia, si no también estaremos muertos.

HAY PRISA

Condiciones laborales

Todas las siglas

Ya no soy delegada de los trabajadores de mi empresa. El pasado jueves tuvieron lugar las elecciones sindicales en mi lugar de trabajo, una empresa que ha crecido enormemente durante los últimos años, hemos perdido nuestra representación sindical y era previsible que así sucediera.

Las siglas sindicales, cualquiera de ellas que nos venga a la cabeza, han machacado tanto a los trabajadores a favor de los empresarios que ya no hay nadie que crea en ellas. Otras nuevas se abren camino con la esperanza de poder cambiar el panorama mal trecho que nos ha dejado, a los trabajadores desprotegidos ante las empresas que nos contratan por un trocito de pan.

Damos paso pues a otros compañeros que cansados de nuestra infructífera gestión, vienen con ganas de luchar por los derechos perdidos. ” Que la Fuerza les acompañe”.

Los que dejamos el cargo, lo hacemos con la cabeza alta de haber hecho lo mejor que hemos sabido, a pesar de no contar con el apoyo de nuestro sindicato de trabajadores, un sindicato histórico, de lucha por los derechos, en sus mejores años, con huelgas y presiones a los empresarios para conseguir una mejoría en las condiciones de los trabajadores.

Hoy en día, aquellos sindicatos fuertes que nos arropaban y nos transmitían seguridad, se han convertido en emisarios del miedo, profetas de la precariedad, llenando los oídos del proletariado de amenazas y angustias, en lugar de impregnarles del poder que tienen los más pequeños pero multitudinarios cuando se unen en una causa común.

Y es que la mayoría no es consciente del poder que tenemos para luchar por lo nuestro. Cuando una empresa gana en un año la previsión que tiene para tres, es de juzgado de guardia que tenga a sus trabajadores explotados, sin vida, solo con la esperanza de poder sobrevivir al “mes” en curso que el que viene “Dios dirá”.

Yo que llevo ya algunos años en la empresa, y que he visto el desarrollo de esta, orgullosa, ¿porque no? de ser un pequeño engranaje en el crecimiento de esta, gracias al buen quehacer de sus trabajadores, la responsabilidad de sus encargados, en resumen del trabajo bien hecho para satisfacer a los clientes, y que estos sigan confiando en nuestros productos, vemos como de un año a otro se nos empequeñece en proporción al crecimiento de nuestro patrón.

Y cada día me cuesta más llegar al trabajo, sin alegría, por que la dignidad no se come, no paga las facturas, ni tan siquiera las necesidades más fundamentales.

Los hijos se hacen mayores y no nos conocen, crecen y se educan la mayoría de las veces con los abuelos, (los que tienen esa suerte), o con personas que ni siquiera conocen.

La vida es más costosa, nuestros salarios están anclados en el pasado. Pero no hay ni un solo sindicato que pueda cambiar esto.

Las empresas crecen, los empresarios se enriquecen y eso es bueno para un país donde los trabajadores no tienen poder adquisitivo por que a pesar de trabajar doce o más horas diarias, no llegamos a fin de mes. Y aún se nos aconseja ahorrar para la jubilación, es un tanto surrealista la situación.

Somos muchos los que viajamos en este tren, por eso, les deseo a mis compañeras/os, que con su nuevo sindicato, joven aún, sin años de experiencia, pero precisamente por eso, con la fuerza que tiene aquel que aún no está gastado por el cansancio que implica la lucha, el desgaste de energía. Ahora son otros los que tienen el testigo.

Fuerza y a la lucha.

Distimia

Definición de Distimia

Trastorno depresivo persistente, una depresión continua a largo plazo(crónica), se pierde el interés por las actividades de la vida cotidiana, desesperanza, improductivo y sensación generalizada de ineptitud. Es posible que resulte difícil ser optimista incluso en ocasiones felices. Aunque no es tan grave como la depresión mayor, puede ser leve moderado o grave.

Debido a la naturaleza crónica del trastorno depresivo persistente puede ser muy difícil sobrellevar los síntomas, pero con psicoterapia y medicación puede ser eficaz el tratamiento de esta enfermedad.

Los síntomas de la distimia, aparecen y desaparecen durante años cambiando su intensidad en el tiempo, sin embargo los síntomas no suelen desaparecer del todo, además durante el trastorno crónico puede presentarse episodios de depresión mayor, a lo que se llama “depresión doble”

Los síntomas del trastorno depresivo persistente (distimia) son :

  • Falta de interes por las actividades diarias
  • Tristeza, sensación de vacio
  • Desesperanza
  • Cansancio y falta de energia
  • Baja autoestima
  • Dificultades para la concentración y la toma de decisiones
  • Irritabilidad excesiva
  • Disminución de la actividad, falta de producción
  • Aislamiento
  • Sentimiento de culpa y preocupación por el pasado
  • Falta de apetito o comer en exceso
  • Problemas de sueño

Causas de la Distimia

  • Diferencias biológicas: las personas con distinta pueden tener modificaciones físicas en el cerebro, estas modificaciones siguen siendo inciertas pero puede que al final nos ayuden a señalar las causas
  • Química del cerebro: los neurotransmisores son sustancias químicas naturales del cerebro, los cambios en la función y el efecto que estos tienen en la manera interactuar con los neurocircuitos encargados de la estabilidad del estado ánimo juegan un papel importante en la depresión y su tratamiento
  • Rasgos heredados: la distimia parece ser más frecuente en personas con familiares de sangre que también sufren este trastorno. Los investigadores intentan encontrar genes que pueden causar la depresión
  • Acontecimientos de la vida: al igual que la depresión mayor, los acontecimientos traumaticos, como la perdida de un ser querido, los problemas económicos o un alto nivel de estrés pueden desencadenar, distimia, o lo que es lo mismo, trastorno depresivo persistente (cronico)